Juguetes educativos, jugamos con las letras

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Entre las piedrecitas y plantas de una fuente, están colocadas las letras que forman la palabra VIKINGO

Estamos en pleno aprendizaje de las letras con el Vikingo. de momento en el colegio le están enseñando las letras mayúsculas o capitales, las vocales y también a escribir su nombre, a escribir mamá, papá… cositas muy sencillas. A él le encanta y en casa en el ordenador nos pide jugar a las letras así que le abrimos un word, le ampliamos el tamaño de fuente bastante, le activamos las mayúsculas y nos ponemos a jugar.
Él escribe muy bien su nombre y sabe detectar ya muchas letras, la M de mami, la P de papi, la T de tiet, la I de iaia, la A de avi y abuela, la W de Whost (Whosi) el perro guía de Juanjo, la B de Bella, la O de Oldo… Mis perros guía… etc.

Pues bien, yo desconocía totalmente su existencia pero cuando hicimos la Escapada familiar al vilar rural de Arnes Nuestra fantástica amiga Annabel de La Nave del Bebé” junto a Álvaro su marido y a sus dos preciosas niñas, le regalaron al Vikingo este magnífico juego educativo de letras de la marca PlanToys, que están en relieve tanto en mayúsculas como en minúsculas y en braille, sí señoras y señores, en braille también! y ah, de madera bio.

Confieso que no sé a quien le fascinó más si al peque o a nosotros. Es una preciosidad, cada pieza está hecha de madera en color beige y la letra está por una cara en mayúscula, por la otra en minúscula y en ambas caras está también su equivalente en braille. Cada letra es de un color distinto y las letras en braille son del mismo color de la madera.

En un plano picado se ve al Vikingo acuclillado formando su nombre con las letras y colocando la letra I.

Las piezas son de un tamaño ideal para las manos de los niños, son muy resistentes y tienen una de las 4 esquinas diferente para saber siempre en qué posición ponerlas.

En la fuente de nuevo, entre las piedrecitas y las plantas se ve la caja del juguete, las letras formando la palabra vikingo y la mano del Vikingo sujetando la V.

Es un juego recomendado a partir de los 2 años y aunque pone hasta los 6, a mí me encanta ponerme con mi hijo a formar palabras, detectar letras y además os confieso que yo también aprendo ya que de pequeña cuando perdí la vista aprendí a escribir en mayúsculas pero no en minúsculas así que con estas letras puedo saber al estar en relieve, como son las letras minúsculas.

Beneficios de este juego

  • Puede jugar con otros amiguitos o gente más mayor. Juego en equipo
  • Potencia la creatividad creando nuevas palabras y refuerza el aprendizaje del sistema de lectoescritura
  • Aprende no solo un alfabeto sino dos.
  • Fomenta la inclusión entre los niños
  • Favorece la normalización de las personas con discapacidad en la sociedad

A nosotros nos parece extremadamente útil este juguete educativo porque nos gustaría que algún día nuestro hijo aprenda el braille, que a fin de cuentas es el sistema de lectoescritura de sus padres, pero pienso que cualquier niño con y sin discapacidad se puede beneficiar mucho de todo lo que estas letras tienen para ofrecer. Sin ir más lejos, Annabel, quien le regaló el juego, también se lo compró a su hija mayor y ellos son una familia en la que nadie es ciego.

De nuevo, si veis estas super fotos es gracias a mi fotógrafa oficial sin ella no hubiera quedado un post tan precioso.

¡Abrazos vikingos!

Micropost: ¡Yo arreglo ojos!

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Hace tiempo que los peques de la edad del Vikingo, especialmente las niñas se han fijado y nos hacen la pregunta: —¿Qué te pasa en los ojos?— o —¿Por qué tienes los ojos cerrados?— Hasta ahora pero, el Vikingo no había mostrado ningún tipo de inquietud o interés al respecto, pero a las puertas de cumplir 3 añitos, lo ha hecho.

—Mami, obe ulls! abriéndomelos él con los dedos—
—Yo aleclo ulls—. —Si carinyo? i com els arreglaràs?—. —A matillo!— Coge un juguete que simula un martillo e igual que simula arreglar sus coches, aviones, otros juguetes, nos da muy flojito en la frente encima de los ojos y ¡voilá! ojos arreglados.

La verdad es que la ocurrencia del martillo me hizo muchísima gracia, tan inocente mi chiquitín! lo que confieso que me dió pena y se me escapó alguna lágrima al principio, es cuando se empeñaba en que abriera los ojos. Siempre he tenido presente que ese día llegaría y que yo sería fuerte y no haría un drama de ello pero al final, cuando tu peque te cuestiona por primera vez por tu discapacidad… es durillo.
Él sigue pidiéndonos tanto a su papi como a mí que abramos los ojos o haciéndonos notar que los llevamos cerrados y ahora ya lo llevo perfectamente, me lo diga en casa, en la calle, en el bus, siempre le cuento lo mismo, que mami tiene pupa en los ojos y casi no los puede abrir igual que se lo dice su papi, ¿Para que darle de momento más explicaciones? y se queda conforme…, hasta que le vuelve a venir a la cabeza.